La reciente sentencia sobre fichaje biométrico de la Audiencia Nacional vuelve a situar la biometría en el centro del debate sobre el control horario.
La resolución anula la guía de la AEPD que establecía criterios especialmente restrictivos para el uso de sistemas biométricos en el control de presencia.
Esto no significa que cualquier empresa pueda implantar biometría sin condiciones, pero sí supone un cambio importante: ya no puede presentarse como una tecnología prohibida de forma general.

Audiencia Nacional y biometría: un nuevo escenario
La sentencia no cuestiona la utilidad de la biometría. Lo que cuestiona es que una guía de la AEPD estableciera criterios prácticamente obligatorios sin haber seguido el procedimiento legal correspondiente.
A partir de ahora, cada proyecto deberá analizarse de manera individual, teniendo en cuenta su finalidad, su necesidad, su proporcionalidad y las garantías aplicadas.
La biometría vuelve así a ser una opción viable para aquellas empresas que necesiten reforzar la fiabilidad de sus sistemas de identificación.
No todos los sistemas identifican igual
Una tarjeta puede prestarse. Un código puede compartirse. Incluso un teléfono puede ser utilizado por otra persona.
La biometría reduce esa fragilidad, ya que vincula el fichaje directamente con el trabajador y permite verificar con mayor fiabilidad quién realiza cada registro.
Por ello, puede resultar especialmente útil para evitar:
- fichajes realizados por terceros;
- intercambio de tarjetas;
- comunicación de códigos;
- suplantaciones;
- pérdidas y reposiciones de credenciales.
No todos los medios de identificación ofrecen el mismo nivel de seguridad.
¿El sistema almacena una imagen de la huella?
Los sistemas biométricos modernos no tienen por qué guardar una fotografía convencional de la huella.
El terminal analiza determinadas características y genera una plantilla matemática protegida, que se utiliza posteriormente para comparar nuevas lecturas.
Esta plantilla sigue siendo un dato biométrico y debe protegerse conforme al RGPD, pero su funcionamiento es diferente al almacenamiento de una imagen dactilar tradicional.
Una solución correctamente diseñada puede incorporar cifrado, control de accesos, trazabilidad, limitación de la finalidad y borrado de la información cuando deje de ser necesaria.
Fichaje biométrico y RGPD
La sentencia sobre fichaje biométrico no elimina las obligaciones de protección de datos.
Antes de implantar biometría, la empresa debe justificar su necesidad, estudiar las alternativas, realizar una Evaluación de Impacto y aplicar medidas técnicas y organizativas adecuadas.
También se deberá analizar la base jurídica, informar a los trabajadores y cumplir las exigencias del artículo 9 del RGPD.
La protección de datos no debe entenderse como una prohibición automática, sino como la obligación de implantar la tecnología de forma responsable.
La biometría vuelve a ser una opción
La relación entre Audiencia Nacional y biometría abre una nueva etapa para los sistemas de control horario.
La tecnología no queda autorizada de forma general, pero tampoco puede descartarse automáticamente por existir otros métodos como tarjetas, códigos o aplicaciones.
Cuando existe una necesidad real de identificación y riesgo de suplantación, la biometría puede ofrecer un nivel de fiabilidad difícil de alcanzar con otros sistemas.
En IEST integramos soluciones biométricas con WinPlus para combinar control horario, seguridad, trazabilidad y cumplimiento normativo.
La biometría vuelve a ser una opción viable. La clave está en implantarla correctamente.